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EL ANGEL Y EL NIÑO CHINO
Antes de la Segunda Guerra Mundial, el reverendo Carl Swanson dirigía una misión en China. Ahí evangelizaba y también velaba por un grupo de niños huérfanos, a los que alimentaba gracias al pequeño huerto de la misión, y a la caridad de los nuevos cristianos que convertía.
Entonces comenzaron las hostilidades entre Japón y China, y un día la localidad fué bombardeda. Todos buscaban refugio donde podían, mientras las bombas caían y estallaban por doquier. El reverendo y los niños huían, y aunque él trataba de que no se separaran, el más pequeño se quedó atras en la confusión.
Cuando Swanson se dió cuenta, regresó por el niño. Alcanzó a distinguirlo entre el polvo y la gente aterrada, y corrió hacia él. Entonces el bombardeo se intensificó, sin embargo, el reverendo percibió la tenue silueta luminosa de un ángel que guiaba al niño…por tres veces este ángel retiró al niño de lugares donde estallaron las bombas, hasta acercarlo al reverendo, que finalmente pudo cargar al pequeño y huir con él. Aunque la silueta desapareció, Swanson sintió que el ángel permanecía con el grupo para protegerlos, y en efecto, lograron llegar hasta las afueras del poblado y esconderse, y así sobrevivieron al ataque japonés.
El niño rescatado por el ángel creció y se convirtió también en misionero, y le ayudó a convertir a muchos de sus compatriotas, hasta que tuvieron que marcharse durante la revolución china.






