<- Volver al inicio
LA VOZ ANGELICAL, INCREIBLE PERO CIERTO
Cuando tenía 8 años, Ann Bennet dormía en su camita durante una tormenta. De repente escuchó una voz dulce pero firme indicandole que se levantara inmediatamente. La niña obedeció, aún bostezando y frotándose los ojos dejó la cama.
Unos segundos después un rayo golpeó la cabecera de metal, atravezando su almohada. Hoy Ann trabaja como cajera bancaria en Grand Rapids, Michigan, y todavía conserva los restos de la almohada como prueba de su experiencia.






