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EL ÁRBOL DE NAVIDAD
Antiguamente en los países nórdicos ciertos árboles se consideraban sagrados, consagrados a determinados dioses paganos, por ello se les rendía culto y se depositaban ofrendas en torno a ellos. Inclusive existían los bosques sagrados, en los cuales estaba vedada cualquier actividad, excepto las ceremonias religiosas dedicadas al árbol especial que se consideraba corazón de dicho bosque.
En la Biblia se habla del “árbol del bien y el mal”, y del “arbol de la vida”, cuando los cristianos llevaron estas ideas a los países nórdicos, se mezclaron con la antigua adoración pagana a los árboles, y la costumbre de llevar árboles a las casas y adornarlos se unió a las celebraciones navideñas en torno a Jesús. Ya desde entonces se elegían árboles que permanecieran verdes en pleno invierno, para que simbolizaran la fe en Jesucristo, y el poder de éste como dador de vida espiritual aun en un mundo adverso.
El árbol de navidad es una costumbre especificamente alemana. Desde siglos atras los campesinos germanos adornaban pinos con pequeñas velas que encendían la Nochebuena (24 de diciembre) como parte de sus festividades navideñas. En realidad no se sabe con certeza quien adornó el primer árbol navideño, pero una leyenda dice que Martín Lutero inició esta tradición. Según se cuenta, Lutero miró al cielo estrellado la víspera de Navidad de 1513 cuando regresaba a pie a su casa y tuvo la sensación de que las estrellas brillaban entre las ramas de los árboles. Así, al llegar a su hogar puso un pequeño abeto en la mejor habitación de la casa y lo adornó con velas encendidas.
Ya desde el siglo XIX empezaron a combinarse las velitas con otros adornos, sobre todo cuando la costumbre llegó a los Estados Unidos con los inmigrantes alemanes.
En los albores del siglo XX, la decoracion del árbol navideño era toda una ceremonia en los hogares europeos y norteamericanos. Se fabricaban esferas de vidrio, muñequitos, adornos metálicos y estrellas para adornarlo.
Al llegar la luz eléctrica y popularizarse su uso, se cambiaron las velas originales por los foquitos de colores que hoy son tan populares.
En México el árbol o pino navideño se ha adoptado y adaptado a las costumbres locales, pues suele decorarse con esferas de cristal artesanales, figuritas de madera muy coloridas, y hasta pequeñas canastitas, estrellas y cubitos hechos de paja.






