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LA BALA QUE PERSEVERA, ALCANZA. INCREIBLE PERO CIERTO
En 1883, en Texas, Henry Ziegland dejó plantada a su novia. La desesperada mujer se suicidó y su hermano trató de vengarla disparando a Ziegland, pero la bala solo le rozó la mejilla y se incrustó en un árbol. Sin embargo el hermano pensó que había logrado su propósito y también se suicidó.
En 1913 Ziegland quiso talar el árbol donde estaba la bala, como le resultó difícil decidió volarlo con dinamita. La explosión incrustó la bala en la frente de Ziegland, matándolo instantaneamente. Estos detalles quedaron registrados en los archivos de Honey Grove, Texas






