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NECROMANCIA
Desde tiempos antiguos la gente ha intentado interrogar a los muertos, pues se piensa que por estar en el más allá poseen mas conocimientos que los vivos.
La necromancia o nigromancia es la adivinación por medio de los muertos. Un ejemplo de esta práctica se encuentra ni más ni menos que en la Biblia (1 Samuel 28)
Los filisteos estaban por atacar a los israelitas y el rey Saul tenía miedo, pues había perdido la protección divina. En vano consultó a los interpretes de sueños y a los profetas, entonces pidió a sus servidores que encontraran alguien que evocara a los muertos, aunque él mismo había prohibido esa forma de adivinación y había desterrado a quienes la practicaban.
Disfrazado y a escondidas, el rey viajó a Endor para visitar a una necromante. Finalmente ella accedió a su petición, y evocó el fantasma del gran profeta Samuel.
Samuel confirmó al rey sus mas profundos temores al responderle:”¿para que me consultas si sabes que Dios te ha abandonado y ha elegido a otro?. Te va a quitar el reino para dárselo a David. Mañana tú y tus hijos estarán conmigo y el ejército de Israel será derrotado por los filisteos”. El rey Saul cayó al suelo, conmocionado por tan terribles predicciones, que finalmente se cumplieron aunque él peleó con todas sus fuerzas.
La necromancia ha perdurado desde esa época, hoy, además de usar conjuros mágicos, los evocadores de muertos realizan sesiones, o utilizan instrumentos de comunicación como la ouija. Cada quien decida si es posible conocer el futuro interrogando a los muertos y si tal conocimiento en verdad enriquece la vida, en resumen, cada quien evalúe si vale la pena arriesgarse en ese terreno minado.






